Los bosques como sumideros de carbono: cómo funcionan los proyectos forestales de compensación
Guía · junio de 2026
Los bosques son el mayor sumidero de carbono terrestre del planeta, y por eso tantos proyectos de compensación se construyen en torno a ellos. Pero un crédito forestal vale lo que su permanencia y su adicionalidad. Así funcionan los proyectos forestales de carbono y dónde se quedan cortos.
Cómo almacenan carbono los bosques
Un bosque es un gigantesco reservorio de carbono. Mediante la fotosíntesis, los árboles extraen CO₂ del aire y lo almacenan en troncos, raíces y suelo. Los bosques maduros guardan décadas o siglos de carbono acumulado; los bosques tropicales y boreales intactos están entre los mayores reservorios de carbono terrestres.
Eso convierte la protección de los bosques existentes en una de las palancas climáticas más baratas y rápidas que tenemos, y también en una de las más fáciles de exagerar.
Los principales tipos de proyectos forestales
Los proyectos forestales de carbono se agrupan en unas pocas categorías. REDD+ paga por evitar la deforestación que de otro modo ocurriría. La forestación y reforestación (ARR) plantan árboles nuevos. La gestión forestal mejorada (IFM) cambia cómo se aprovecha un bosque en explotación. Cada uno genera créditos y cada uno conlleva riesgos distintos.
La trampa: permanencia, adicionalidad, fugas
Las preguntas difíciles nunca desaparecen. ¿Se habría protegido el bosque de todos modos (adicionalidad)? ¿Seguirá en pie dentro de 30 años (permanencia)? ¿Proteger una zona solo desplazó la tala al terreno de al lado (fugas)? Los proyectos serios responden a esto con una acreditación conservadora y un seguimiento a largo plazo, el mismo rigor que aplicamos en nuestro enfoque de financiación.
Parte del panorama general
Esta guía forma parte de nuestro análisis más a fondo sobre la compensación de carbono y lo que financiamos en su lugar.