Proyectos climáticos
Reclimate, Malasia
En la isla de Borneo, un proyecto gestionado por la comunidad convierte los residuos de madera locales en biocarbón duradero, eliminando carbono mientras restaura la salud del suelo y los medios de vida rurales en Sabah.
El proyecto Borneo Biochar, registrado en Soil and Flame Biochar Projects, comenzó en enero de 2026 en Marak Parak, Sabah, Malasia. Adopta un enfoque de economía circular y convierte los residuos de madera locales en un activo climático de alto valor, a la vez que aborda los retos ambientales y socioeconómicos locales.
Mediante un procesamiento avanzado, los residuos se convierten en biocarbón de primera calidad con un contenido excepcional de carbono fijo del 90 %, lo que permite un secuestro duradero con una permanencia verificada de más de 1000 años. Cada tonelada de las más de 900 tCO₂e eliminadas al año contribuye a la estabilidad climática a largo plazo, en línea con las mejores prácticas de eliminación de carbono de alta integridad.
Sencillo pero impactante
El método ”Pit-to-Plot” del proyecto lo mantiene sencillo: los residuos agrícolas locales se convierten en biocarbón que almacena carbono justo donde se producen, y se incorporan directamente al suelo mediante fosas de pirólisis de baja tecnología. No utiliza combustibles fósiles y se basa únicamente en la pirólisis controlada de la biomasa in situ, lo que hace que el modelo sea asequible, replicable y dirigido por la comunidad.
La relación neta entre la eliminación de carbono y la materia prima es de aproximadamente 1:5, por lo que por cada cinco toneladas de residuos agrícolas se secuestra una tonelada de carbono estable. Cada fosa retiene una cantidad estimada de dos a tres toneladas de CO₂e por lote, según la materia prima y las condiciones de combustión.
Resultados esperados en el suelo en un solo ciclo de cultivo:
- entre un 15 y un 25 % más de carbono orgánico en el suelo
- alrededor de un 20 % más de retención de humedad
- hasta un 50 % menos de dependencia de fertilizantes, con mayor resiliencia de los cultivos
Impacto y beneficios
El biocarbón se aplica directamente a los suelos locales, a menudo con compost orgánico, para restaurar tierras degradadas y ácidas, lo que mejora la fertilidad del suelo, la retención de agua y la productividad agrícola y refuerza la seguridad alimentaria a largo plazo en el Sabah rural. Así cierra el ciclo entre la gestión de residuos, la restauración de ecosistemas y la agricultura sostenible.
El proyecto se basa en el empoderamiento de la comunidad, con un 100 % de empleo local procedente de las comunidades rurales e indígenas de los alrededores. Al crear empleos verdes accesibles, ofrece oportunidades económicas, en especial para jóvenes y grupos indígenas, a la vez que reduce la migración del campo a la ciudad. Se forma a los agricultores locales para operar y gestionar las fosas de biocarbón, lo que desarrolla competencias técnicas y apoya la agricultura regenerativa.
Seguimiento y reconocimiento
Las operaciones se supervisan de forma continua mediante un sistema digital de Monitoreo, Reporte y Verificación (dMRV) independiente y acreditado por CSI, que combina el muestreo sobre el terreno y los análisis de suelo en laboratorio con la teledetección para el seguimiento de la biomasa y el uso del suelo. El proyecto sigue la metodología Artisan C-SINK y ha sido reconocido por organismos líderes como ICROA, Sylvera y Carbon Standards International. Sus emplazamientos también sirven como campos de prueba para el biocarbón en el cultivo de yuca, lo que amplía la creciente base de evidencia de Malasia para la eliminación práctica de carbono.
Para la documentación del proyecto, consulta la entrada en el Global Carbon Registry. También puedes visitar el sitio web de Reclimate para más detalles.