Dato climático

China y el cambio climático

China es un actor fundamental en la acción climática internacional. Por un lado, su enorme base industrial la convierte en el mayor emisor individual de dióxido de carbono del mundo, responsable de más de una cuarta parte de las emisiones globales, mucho más que cualquier otro país. Por otro lado, China se ha convertido en líder mundial en el despliegue de tecnologías limpias.

El mayor emisor del mundo

China emite más de una cuarta parte del CO₂ global — del orden de 12 mil millones de toneladas en los últimos años —, con mucha diferencia más que cualquier otro país. Sin embargo, como es el país más poblado del mundo, con alrededor de 1,4 mil millones de habitantes, sus emisiones per cápita son inferiores a las de muchas naciones industrializadas. Esa combinación de escala y población es una de las principales razones por las que China es tan central para la acción climática global.

Un líder en tecnología limpia

China ha invertido fuertemente en el desarrollo sostenible en los últimos años, transformando su modelo económico, desarrollando nuevos sistemas de transporte y promoviendo la urbanización sostenible, incluidos proyectos piloto de “eco-ciudades” construidas específicamente con este fin. Algunos de estos proyectos han recibido críticas por apropiarse de tierras de comunidades rurales y restringir la agricultura tradicional.

Según el Foro Económico Mundial, China ha alejado su economía de la dependencia total de las industrias altamente emisoras hacia niveles más bajos de emisiones, sustituyendo muchas centrales de carbón por energías renovables. Aun así, el carbón sigue dominando el suministro energético. La enorme demanda de energía del país también ejerce presión sobre las áreas naturales en busca de minerales —por ejemplo, para paneles solares— y la expansión de su energía hidroeléctrica ha sido criticada por bloquear el flujo de agua hacia grandes partes del sur de Asia, lo que puede provocar escasez de agua y sequías.

Transporte y vehículos eléctricos

China ha construido la red de trenes de alta velocidad más grande del mundo y está invirtiendo fuertemente en vehículos eléctricos. Se espera que una parte grande y creciente de los vehículos nuevos vendidos sea eléctrica, respaldada por políticas que exigen a los fabricantes que hagan que un porcentaje cada vez mayor de su producción sea eléctrica. Dado que China es el mayor mercado de automóviles del mundo, el efecto de estas políticas es enorme.

Fuente: Our World in Data — Perfil de China sobre CO₂ por país