Dato climático

Economía colaborativa

La “economía colaborativa” es un modelo económico basado en compartir, en lugar de que cada uno posea de forma privada todo lo que necesita. Funciona alquilando, prestando, intercambiando y compartiendo artículos entre las personas. Por ejemplo, un grupo puede compartir un coche en lo que se conoce como un coche compartido (carpool).

Ejemplos de una economía colaborativa

Durante el siglo XXI, ha habido una expansión de servicios basados en el modelo de la economía colaborativa. Los ejemplos más comunes son los diferentes servicios de taxi con coches privados, como Uber. Más aún, los alquileres de viviendas entre personas, como Airbnb. El cuidado de perros, los espacios de oficina y los servicios de entrega son otros ejemplos comunes.

La expansión de este tipo de servicios está relacionada con internet y la urbanización. Más aún, con el creciente hábito de utilizar redes sociales y un mundo cada vez más globalizado.

Beneficios medioambientales

Dado que una economía colaborativa se basa en la idea de compartir, es buena para el medio ambiente. Compartir cosas como coches y viviendas tiene un impacto positivo. Por ejemplo, los artículos se utilizan con más frecuencia. Más aún, contribuye a una menor producción nueva, que generalmente tiene emisiones significativas. Una economía colaborativa tiene muchos más efectos positivos. A largo plazo, también puede significar que las personas necesiten menos espacio habitable. Ya que mucho espacio se utiliza por la necesidad de almacenar artículos. En el mejor de los casos, esta economía podría contribuir a menores necesidades de vivienda por persona.

Beneficios económicos

Otro beneficio importante es que una economía colaborativa reduce los costes para que las personas accedan a los artículos que necesitan. También podría significar ingresos adicionales para las personas que alquilan sus cosas. Esto último también puede influir positivamente en el mercado, ya que hay mayor competencia. Por ejemplo, los actores tradicionales del sector del alquiler de coches han mejorado sus servicios para mantenerse al día con la evolución.

Otras cosas que son buenas para compartir son los cortacéspedes, los tractores, las lavadoras y las aspiradoras. Incluso artículos más divertidos como decoraciones y luces/sonido para fiestas pueden ser cosas estupendas para compartir. Las cosas inteligentes para compartir pueden diferir si vives en el campo o en la ciudad. Por ejemplo, los vecinos en el campo pueden compartir todos los artículos accionados por motor o electricidad (como motosierras e hidrolavadoras) que no se utilizan a diario. Los vecinos en la ciudad también pueden compartir naturalmente estos artículos, pero si uno vive en apartamentos más pequeños, es mejor compartir cosas como aspiradoras, lavadoras y/o bicicletas.

Más sobre una economía colaborativa

Una economía colaborativa también se conoce como economía cooperativa y/o economía entre pares (peer-to-peer). El rasgo más común es que facilita las transacciones entre personas.

Finalmente, en algunos países, las oficinas tributarias ven negativamente las economías colaborativas, ya que la mayoría de las transacciones deberían declararse e gravarse. Dado que las transacciones de una economía colaborativa no fluyen a través de empresas tradicionales, muchas colaboraciones no se gravan. Sin embargo, en algunos países, los ingresos más pequeños están por debajo de los límites de lo que necesita ser declarado.