Dato climático
Electricidad verde
La electricidad verde, también llamada electricidad renovable, es la que se genera a partir de fuentes renovables como el viento, el sol, la energía hidráulica, la biomasa y la geotérmica, en lugar de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas.
Por qué importa de dónde viene tu electricidad
La generación de electricidad es una de las mayores fuentes de emisiones mundiales de CO₂, pero la cantidad de CO₂ liberada por kilovatio-hora varía enormemente según lo que alimente la red local. A nivel mundial, la generación eléctrica produjo de media 445 g de CO₂ por kWh en 2024, una cifra que, según las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía, bajará a unos 400 g de CO₂/kWh en 2027 a medida que crece la capacidad renovable (IEA, Electricity 2025). Las redes basadas sobre todo en energía hidráulica, eólica, nuclear o solar están muy por debajo de esa media mundial; las que aún dependen mucho del carbón o del gas, muy por encima. Contratar una tarifa de electricidad con certificado renovable es una de las formas más eficaces de reducir tu huella, sobre todo donde la red nacional todavía depende de los combustibles fósiles.
Cómo funcionan realmente las tarifas de «electricidad verde»
En una red compartida, la electricidad no se separa físicamente por origen, así que una tarifa verde no significa que lleguen otros electrones a tu casa. Estas tarifas funcionan mediante certificados que confirman que se generó y se inyectó en la red en tu nombre una cantidad equivalente de electricidad renovable durante el mismo periodo en que consumiste energía. En la UE se llama Garantía de Origen (REGO en el Reino Unido); en EE. UU. es un Renewable Energy Certificate (REC). Comprar electricidad respaldada por uno de estos certificados genera demanda de más generación renovable, aunque la energía que llega a tu enchufe siga procediendo de la combinación de la red compartida.
No todas las certificaciones son iguales
Una Garantía de Origen o un REC estándar solo confirman el origen renovable. Algunos sistemas de certificación van más allá. La etiqueta sueca Bra Miljöval, gestionada por la organización ecologista Naturskyddsföreningen, exige a las centrales hidroeléctricas mantener un caudal mínimo y respetar los patrones naturales del agua para proteger la flora y la fauna, exige que los aerogeneradores se instalen fuera de espacios naturales protegidos y destina parte de los ingresos a un fondo para proyectos de conservación. En EE. UU., la certificación Green-e Energy aplica sus propios criterios ambientales y de protección del consumidor además de los requisitos de los REC. Si te importa minimizar el impacto ecológico en general, merece la pena comprobar si en tu país existe una certificación reforzada como estas, y no solo una de origen renovable.
Qué buscar
Pregunta a tu comercializadora o a tu distribuidora si ofrecen una tarifa renovable o verde respaldada por Garantías de Origen, RECs o el sistema equivalente de tu país, y si hay una certificación más exigente disponible si quieres ir más allá del mínimo.
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