Dato climático

Aplicación conjunta

La aplicación conjunta (JI) es un mecanismo del Protocolo de Kioto, el primer protocolo internacional sobre cambio climático de 1997. Permitía a los países comprar derechos de emisión financiando proyectos que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero en otros lugares. Normalmente, era una nación industrializada la que financiaba proyectos medioambientales en países en desarrollo. El Protocolo de Kioto expiró el 31 de diciembre de 2020.

El Protocolo de Kioto

El Protocolo de Kioto forma parte de la UNFCCC, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, creada en 1992. El acuerdo fue la primera iniciativa internacional para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Se basa en la idea de que los países industrializados deben asumir una mayor responsabilidad en la reducción de gases de efecto invernadero, ya que sus industrias son la causa más significativa del cambio climático.

En 1994, la ONU declaró que las iniciativas globales creadas por la UNFCCC eran insuficientes para luchar contra el cambio climático. Por ello, organizaron una reunión medioambiental en Kioto, Japón. El encuentro dio lugar al Protocolo de Kioto y al mecanismo de aplicación conjunta.

La aplicación conjunta es uno de los tres mecanismos flexibles dentro del Protocolo de Kioto. Los otros mecanismos son el mecanismo de desarrollo limpio y el comercio de emisiones. Estos enfoques basados en el mercado pretenden ser rentables para todos, independientemente del estado de la economía de cada nación. El objetivo también es facilitar una distribución más justa de la tecnología verde.

Aplicación conjunta

Los mecanismos son flexibles, lo que significa que permiten flexibilidad en los compromisos. La aplicación conjunta es principalmente un intercambio entre países o una colaboración entre dos países que han decidido reducir sus emisiones. Este hecho está alineado con la idea de la UNFCCC de que las naciones industrializadas deben asumir más responsabilidad que los países en desarrollo. La aplicación conjunta funciona mediante un sistema de Unidades de Reducción de Emisiones (ERU).

Un ejemplo de aplicación conjunta fue un proyecto danés de 2008. Se prolongó durante cuatro años e incluyó inversiones danesas en tecnología verde moderna en la República Checa. Las contribuciones otorgaron a Dinamarca ERU para sus industrias. Otro dato interesante de un estudio del Stockholm Environment Institute (SEI) muestra que Ucrania y Rusia recibieron muchas inversiones medioambientales a través de aplicaciones conjuntas.

Ejemplo de fuente: UNFCCC