Dato climático

CCS – Captura y almacenamiento de carbono

La captura y almacenamiento de carbono – CSS – es una tecnología que almacena y captura CO2. Por ejemplo, puede capturar y almacenar emisiones procedentes de industrias. La CSS se considera una forma de combatir el cambio climático ya que puede reducir las emisiones de CO2 que contribuyen al calentamiento global. La tecnología también se conoce como almacenamiento de carbono y almacenamiento geológico.

La captura y almacenamiento de carbono es un proceso de tres pasos:

  1. El CO2 procedente de cualquier actividad humana, como una industria emisora, se captura.
  2. El CO2 se transporta.
  3. El gas se almacena a gran profundidad bajo tierra.

Sin embargo, este proceso aún se encuentra en desarrollo hoy en día. En la actualidad, es una tecnología cara y complicada. Aun así, los informes del IPCC cuentan con la CSS para mitigar el cambio climático. Muchos de los escenarios de futuro del IPCC dependen de esta tecnología.

Captura y almacenamiento de carbono

Como se ha mencionado, la CCS es un proceso de tres pasos. El primer paso es capturar el gas. Para ello, el CO2 debe separarse de otros gases que emite la misma industria. Después, el CO2 se comprime para su transporte. Este último se realiza mediante tuberías, pero también por carretera o barco. Finalmente, el CO2 se almacena bajo tierra inyectando CO2 en formaciones rocosas. Por ejemplo, en yacimientos de gas natural o petróleo agotados.

La primera instalación de CCS abrió en EE. UU., Texas, en 1972. Allí, el CO2 se almacenaba en plantas de gas natural. Hasta ahora, ha contenido más de 200 millones de toneladas de CO2.

Críticas a la tecnología CCS

La tecnología de captura y almacenamiento de carbono recibe críticas por distintos motivos. Por ejemplo, por ser una tecnología cara y complicada de gestionar. Además, se la presenta como una solución que no aborda la causa raíz del problema. Es decir, sigue permitiendo que las industrias emitan GEI. En lugar de trabajar para reducir las emisiones. En general, hay un conflicto entre los responsables políticos y los activistas medioambientales sobre la CSS, ya que los responsables políticos tienden a confiar en esta tecnología, mientras que estos últimos advierten al mundo sobre ella. Por ejemplo, un informe de Friends of the Earth Scotland y Global Witness afirma que la CSS no funciona como se había previsto. Sostienen que es una distracción peligrosa cuando se trabaja para lograr un cambio real. Además, según el informe, la captura y almacenamiento de carbono no está cumpliendo las expectativas.

La CSS también recibe críticas porque se ha utilizado para extraer más combustibles fósiles del subsuelo. Otro informe del CIEL califica la CCS de “ineficaz, antieconómica e insegura”. Además, afirma que prolonga el uso de combustibles fósiles mientras distrae del cambio real que necesita producirse. Una vez más, esto se refiere a reducir las emisiones en lugar de emitir GEI. En general, la CCS sigue siendo objeto de debate y evaluación.

El futuro de la CCS

La CSS es esencial para alcanzar el Acuerdo de París de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 °C. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que para 2050 será necesario almacenar anualmente alrededor de 6.000 millones de toneladas de CO2. Esta cifra equivale aproximadamente al 12 % del total de la acción climática necesaria para alcanzar el objetivo de los dos grados.

Ejemplos de fuentes: National Grid, Friends of the Earth Scotland & Global Witness, CIEL