Dato climático

Ecosistemas

Un ecosistema puede referirse a una zona natural pequeña o grande, incluso a toda la Tierra. Es la red entre todos los organismos vivos, el clima y el paisaje de esa zona. En un ecosistema, todas las partes interactúan y se apoyan entre sí, creando el equilibrio natural de la vida. Es como la red de la vida. Es habitual hablar de la importancia de los ecosistemas al tratar el cambio climático, ya que las actividades humanas a menudo perturban los ecosistemas y los desequilibran.

Por ejemplo, un bosque es un ecosistema en el que interactúan plantas, árboles, animales, microorganismos y hongos. El clima, el tiempo y otras partes “no vivas”, como las rocas, también forman parte de este ecosistema. Todas las distintas partes dependen unas de otras para funcionar bien. Así que cuando una actividad humana como la deforestación ocurre, no solo se destruyen los árboles; se destruye todo el ecosistema.

Las actividades humanas y los ecosistemas

A lo largo de la historia de la Tierra, los humanos han sido una parte natural de los ecosistemas. Sin embargo, cuando comenzó la agricultura, empezamos a apoderarnos de muchos ecosistemas. Por ejemplo, se talaron bosques para hacer espacio a campos de cultivo. O se domesticaron animales para servir a las necesidades humanas. Las poblaciones humanas también empezaron a crecer de forma expansiva. A medida que avanzaba el desarrollo, la influencia sobre el mundo natural se hacía cada vez mayor. Con la industrialización y la globalización, se perturbaron o destruyeron más ecosistemas. Este efecto está relacionado con el cambio climático, que altera profundamente el equilibrio natural.

Servicios ecosistémicos

Los ecosistemas de la Tierra proporcionan a los seres humanos todo lo necesario para llevar una vida sana. Estos beneficios se conocen como servicios ecosistémicos. Por ejemplo, el agua y los alimentos se consideran servicios ecosistémicos de la Tierra. Otros ejemplos son los combustibles y la purificación del aire. En general, los ecosistemas sostienen toda la vida y las actividades humanas. Por ello, es cada vez más importante comprender cómo funcionan los sistemas y qué hace falta para restaurarlos o protegerlos.

Recuperar un ecosistema

Hoy, muchas personas reconocen lo importante que es proteger los ecosistemas. Por ejemplo, hay esfuerzos por proteger los ecosistemas de los arrecifes de coral en todo el mundo. O por ayudar a reconstruir bosques naturales para que muchas especies puedan recuperar su hogar. Algunas naciones incluso protegen la naturaleza y los ecosistemas por ley. Por ejemplo, países como Ecuador reconocen los Derechos de la Naturaleza en su constitución. Este reconocimiento significa que se puede considerar a ecosistemas enteros como personas jurídicas, igual que se puede considerar personas jurídicas a las empresas en los tribunales. Esta posibilidad ayuda a proteger una zona como un río o un bosque, lo que permite proteger todas las partes cruciales que componen un medio ambiente saludable.

Más sobre los ecosistemas

Los científicos afirman que un ecosistema tiene partes bióticas y abióticas. Lo biótico se refiere a los organismos vivos, como animales, plantas y microorganismos. Mientras que lo abiótico son las características físicas de un entorno, como el clima, la humedad y la temperatura.

Fuentes: National Geographic, Britannica, Comisión Europea