Dato climático

Acidificación

La acidez existe de forma natural en el medio ambiente. Por ejemplo, los lagos y los suelos de los bosques suelen ser naturalmente ácidos. Es decir, son más o menos ácidos. Cuando una abundancia de elementos ácidos llega a un lago, puede crear acidificación, haciendo que el agua sea más ácida de lo habitual. Este proceso también ocurre de forma natural. Sin embargo, muchas actividades humanas liberan más elementos ácidos de lo natural. Estos elementos provocan un desequilibrio en la naturaleza.

Actividades como la agricultura, el transporte y las industrias provocan más acidificación en la naturaleza. Por ejemplo, los coches liberan elementos ácidos como el azufre y el nitrógeno. Las emisiones son perjudiciales para el medio ambiente.

La acidificación explicada

Así pues, la acidificación se produce cuando, por ejemplo, el agua recibe demasiados elementos ácidos. Como en la acidificación de los océanos, que es un problema medioambiental importante hoy en día. La escala de pH mide la acidificación. Va de 0 a 14, donde siete es neutro. Por debajo de siete significa que el agua es ácida, mientras que por encima de siete indica lo contrario: base. En detalle, el nivel típico de pH en el agua oscila entre 6,5 y 8,5.

Además, la acidificación de los océanos se produce por las emisiones humanas de CO2. La reacción del CO2 con el agua crea ácido carbónico, lo que provoca mares acidificados. Otra razón del fenómeno es la silvicultura. Una mayor acidificación en los suelos de un bosque suele provocar menos nutrientes naturales en la tierra. Más aún, puede dañar a las plantas y a otros organismos al expulsar los nutrientes del suelo. Por ejemplo, esto afecta al crecimiento de las raíces y al desarrollo de las plantas.

Además, la quema de combustibles fósiles provoca acidificación en dos niveles. En primer lugar, la combustión emite dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno, dos elementos ácidos. En segundo lugar, la reacción del dióxido de azufre con el aire puede crear lo que se llama ácido sulfúrico. Este ácido fuerte se extiende por la tierra a través de la lluvia, conocida como lluvia ácida.

En general, un mayor nivel de acidificación en la naturaleza altera el equilibrio natural. En otras palabras, perturba los ecosistemas. Esta perturbación puede llevar finalmente al agotamiento de distintas especies, lo que puede causar la pérdida de biodiversidad.

Prevenir el daño ambiental

Se puede prevenir la acidificación con el encalado. Por ejemplo, materiales que contengan calcio pueden ayudar a neutralizar los suelos. Sin embargo, aumentar la cantidad de calcio también provoca otros desequilibrios. Por eso es mejor reducir las emisiones de elementos ácidos limitando el uso de sustancias nocivas o prohibiéndolas por completo. Una excelente manera de contrarrestar el problema es dejar de usar combustibles fósiles.

Ejemplos de fuentes: National Geographic, The Swedish Environmental Protection Agency